Reputación online

reputacion online

La mejor publicidad que puede tener una empresa es que sus stakeholders, es decir, proveedores, clientes, empleados y organismos con los que tenga contacto, hablen bien de ella. Sin embargo, si ocurre lo contrario y recibe críticas, un negocio se puede hundir.

En la actual sociedad de la información, las opiniones tanto positivas como negativas que suscitan las actividades de una compañía se centralizan cada vez más en el entorno digital. Las redes sociales, los foros y los blogs son espacios donde todos los ciudadanos pueden expresar libremente su pensamiento y escribir lo que les plazca. Y todo el mundo tiene acceso a este contenido fácilmente.

Toda esa información que existe en Internet sobre una organización, generada por todos aquellos que han tenido alguna relación con ella, provoca que un usuario al leerla se forme su propia idea de cómo es esa empresa. Se crea una imagen de ella, sin, probablemente, haber tenido contacto real y de primera mano. Este fenómeno se conoce como reputación online.

Al igual que ocurre con las empresas, las personas famosas o con cargos importantes, tanto en instituciones públicas como en empresas, son susceptibles de generar debates en la red. Por tanto, también tendrán que gestionar su reputación online para que les vaya bien en sus carreras profesionales.

Existen empresas especializadas que se dedican a analizar la reputación online tanto de organizaciones como de personas. Y después de sacar conclusiones, toman medidas para mejorarla en caso necesario. Tener mala reputacion es algo que ningún empresario desea.

Así, lo primero que hay que hacer para saber cuál es la reputación online es realizar una actividad de monitorización y escucha. Es rastrear la red en busca de qué se dice de la marca, quién lo dice y dónde se está diciendo. Luego se debe escribir un informe que permita conocer cuáles son los puntos fuertes y débiles de la marca y cuáles son sus oportunidades y amenazas para elaborar una estrategia centrada en reforzar los mejores aspectos y corregir los peores.

Para corregir las opiniones negativas, lo mejor será actuar con transparencia, publicar contenido positivo y optimizar esos contenidos web. También se puede contactar con influencers, personas con muchos seguidores en la red, y medios de comunicación online para que hablen bien de la organización o persona.

Después de haber explicado cómo se gestiona la reputación online, se puede destacar para concluir que, aunque hay momentos puntuales donde se necesita que la reputación sea especialmente positiva o momentos de crisis que se tienen que subsanar de inmediato, es importante realizar una actividad regular. La monitorización tiene que ser constante para adelantarse a cualquier problema.